viernes, 4 de febrero de 2011

INEVITABLE


Soñé con un mar muerto justo
En su agonía
Soñé con un cielo debajo de mi
Vida
Soñé con un desierto inundado
De melancolía.

Intenté
Salvar al mar arrojándole mi vida
Pobre vida peregrina, se ahogó al dejar
Mi orilla
Intente bajar al cielo pero ya no tenía
Vida.

Decidí abandonar esta caridad
Que me invadía
Y refugiarme
En el desierto junto a su melancolía.

Desperté entre ondulaciones sutiles
Que me advertían
La noche y el sueño ya no eran
Compañía.
Desperté y me encontré entre llanto
Seco
Que ardía.
Deseé inconscientemente aferrarme a mi
Vida.
Por una suerte de egoísmo innato
Que me nacía.