La muerte ilusiona al almaNo morimos ni tú ni yo
Mueren ellos para nosotros.
Muere la lluvia seca
Que ignora la ausencia
Muere el viento del sur
Que quizás alcance su norte
Muere la compiña, la flor
Y su monte…
Ni brisas dicen tu nombre
Ni prados murmuran el mío
La muerte ilusiona al alma
No morimos ni tú ni yo
Mueren ellos para nosotros.
Itaca en lo lejos
Telémaco no llores
Otro cuerpo, otros cuerpos
En la fila de los entierros
En vano recitas deseos
A la sorda musa del destierro
Campea, oh mio Cid!!!
Con doce que quizás sean apóstoles.
Sórdida vida no regreses
Vete con tu lluvia y tu viento
Con tu sur y con tu norte
Vete lejos y no vuelvas
Llévate tu campiña, tu flor
Y tú monte…
No olvides cargar con tu brisa
Muda! vacía de nombre
Y tu prado callado,
Con hambre de hombre.

